martes, 3 de marzo de 2009

Que forma a un diseñador?

http://www.youtube.com/watch?v=bHzRdX5OiZQ&eurl=http://blogvecindad.com/category/educacion-en-el-diseno-grafico&feature=player_embedded

Como saber si eres Freelance?

La forma en que trabajas puede determinar tus derechos, obligaciones y la manera de defenderte

Freelance

Si trabajas desde casa, sin horarios ni jefes, probablemente seas un profesional independiente.
Aunque la independencia tiene sus beneficios (como la libre administración de los recursos), lo cierto es que también tiene su costo. Por ejemplo, quien te contrate no está obligado a proporcionarte seguridad social, ni prestaciones de previsión social. Por ello, puedes carecer de servicios médicos, vales de despensa, fondo de ahorro y un larguísimo etcétera.

Conoce tu terreno de juego

Actualmente es muy común laborar bajo la modalidad de freelance. Esto significa que prestas tus servicios a diversos clientes, con los cuales no estableces una relación de trabajo, sino un vínculo civil.
No siempre es fácil ubicar la especie de profesional que eres. De hecho, existen muchos casos en los que la empresa entrega honorarios, tratando de disfrazar una evidente relación laboral.
Entonces ¿cómo saber qué relación te corresponde legalmente? Es sencillo, eres un trabajador si:

  • prestas tus servicios personalmente,
  • la persona que te contrató te da indicaciones de modo, tiempo y lugar para realizar tus actividades (por ejemplo: tienes un control de asistencia y/o puntualidad, estás obligado a utilizar recursos determinados y cumples con un horario), y
  • recibes el pago de un salario

Como podrás observar, no es relevante si tienes un contrato firmado. En esta materia, los hechos determinan el régimen que te corresponde.
Si ya sabes que eres un trabajador, tus derechos y obligaciones mínimos están contenidos en la Ley Federal del Trabajo. Todo lo que incluya tu contrato laboral es adicional, pero no puede ir contra la Ley.
En caso de ser un profesionista independiente, la primera recomendación es tener un contrato que te permita delimitar derechos y obligaciones con tus clientes. A tal efecto, puedes ocupar el formato de contrato de prestación de servicios profesionales que ofrecemos en salud empresarial. Además, aprovechando que estás en nuestro portal, te sugiero leer la nota Profesionista vs comisionista.
Si quieres conocer los principales derechos de profesionales independientes y trabajadores no te pierdas el próximo post de Sólo personal autorizado.

Cuando un cliente se cree diseñador...

¿Qué necesitan los clientes?

R.-Necesitan Valor, Valor facturable.

El buen diseño es aquel que me genera valor. Valor significa que el cliente lo agradece a través de su compra y fidelidad a la Marca, valor significa facturación, por eso la frase de Jota Muga “Valor por Valor” es muy apropiada para comenzar este post.

Suena directo pero es la santa verdad, los estudios de mercado, los planes de marketing, la Publicidad, recursos y todas las energías de los empresarios son desplegados para lograr que su negocio alcance sus objetivos comerciales, para ello el principal y esencial fin último es Vender y “Ganar Plata”.

En el camino se dan cuenta que necesitan mejorar su “imagen” y potencial la “comunicación” de su compañía, en ese minuto llaman a un profesional del diseño.

Los clientes en cierto sentido son diseñadores, entendiendo que el diseño “que se hace de verdad” “aquel que se hace cargo del problema” arranca con en el estudio de necesidades, con escuchar los “Dolores” de los clientes, luego la “Solución” se encarna en forma de un “Producto tangible” o “Servicio”, en estas dos complejas fases del negocio el empresario y su equipo están “Diseñando”, están buscando generar valor a través de su oferta.

Hagámoslo rapidito nomás.

Es normal que la mayoría de los diseñadores obvien o den por sentada la etapa de estudio de mercado, el “escuchar”, total “es responsabilidad del cliente” y “no es parte de la pega” total ” a mi me contrataron para hacer el sitio Web, o el catálogo”, grave problema, que se agudiza por “la presión” que ejercen los propios clientes sobre las agencias y estudios de diseño, sin duda este punto es un problema histórico de la disciplina. Es cierto que los estudios de mercado son caros, casi prohibitivos para muchos, pero también es cierto que el resultado final de la “solución de valor” dependerá de un buen diagnóstico. Haciendo una metáfora es lo mismo cuando se sugiere el tratamiento de una enfermedad, si el paciente no realiza buenos exámenes el Doctor difícilmente contará con base suficiente para recetar un buen tratamiento.

El que sabe, pastelero a tus pasteles.

El cliente siente lo que necesita, pero la mayoría de las veces no sabe verbalizarlo, digo siente y no sabe porque muchas veces es más una “tincada” que una “certeza” fundada en antecedentes racionales de facto.

Como escuché por ahí a un diseñador famoso…”los clientes vienen a mi solicitándome un bote, y lo que desean es cruzar el río”…, como dije los clientes acusan su “dolor” pero no saben como sanar su dolencia, basados en lo conocen solicitan una Web, un Folleto o cualquier pieza de Comunicación, en el fondo necesitan “cruzar a la otra orilla”, lo que se traduce en sólido Desarrollo de Identidad de Marca, Comunicación eficiente, Experiencias inolvidables para sus clientes, todo lo anterior contribuye al objetivo final, generar Valor facturable.

El video hace una caricatura de lo que muchos clientes solicitan y que muchas veces genera un conflicto con la visión del diseñador.

Por una parte el cliente posee una idea de lo que a su juicio “funciona” y el diseñador otra, dos fuerzas muchas veces en conflicto.

¿Quién tiene la razón?

A mi juicio ninguno, es una discusión estéril, que se origina por desconocer la función de cada parte, carecer de indicadores de medición y en definitiva perder el foco de la conversación…”ser capaz escuchar y de lograr generar valor en el cliente final”.

¿Qué se puede hacer para salir de este conflicto?

1.- Los juicios son sólo eso, juicios, no son verdades absolutas. Ni siquiera la combinación de estudios cuantitativos y cualitativos genera certezas, pero ayudan porque dan señales por dónde debe ir la cosa.

2.- Los clientes fieles, no pagan por monos, ni financian creativos, pagan por resultados.

3.-Testear las soluciones es un buen camino para dirimir el conflicto, nunca olvidar que el cliente y el diseñador trabajan para un tercero, el cliente final, o visto desde nuestra trinchera, el cliente de mi cliente, es el amo y señor. Si tienes dudas qué solución es mejor…pregúntele al cliente de tu cliente, su opinión es la que al final vale.

4.- El Diseño es un juicio y la vez un riesgo, nuestra tarea es través de nuestra fundamentación es reducir la incertidumbre que generar invertir en nosotros, para ello debemos ser parte responsable del negocio, no tan sólo del encargo.

5.- “El cliente no meterá mano en el trabajo si la solvencia del profesional es tal que resulta una inhibición para la intromisión de este” (Guillermo Brea).

6.- Las mejores soluciones de diseño son las que generar mayor valor facturable, a veces son feas pero si generaron el efecto deseado, hay algo en eso que no estamos viendo.

7.- Si eres cliente a la hora de contratar a un estudio y/o agencia, invierte tiempo en seleccionarla bien, solicita credenciales; averigua la opinión que tienen los clientes de estos, pregunta por los resultados alcanzados, mira su portafolio, sus clientes, evalúa su experiencia, en la entrevista mide la
calidad de las preguntas y el grado de interés en tu negocio. Luego de eso…deje el tema del Diseño en manos de tus nuevos asesores, confía en tu criterio de selección, y en su criterio para hacer su trabajo…”pastelero a tus pasteles”….